Ella era bohemia...


A ella le bastaba con ser, con estar y con andar... Caminaba en las islas de su mente más que en la acera... Menudita y bohemia... Era todo y toda a la vez y más que nada, era ella... Con los ojos más claros que el día, y una flor en la mejilla... De la mano del paisaje, reía... Sentía que no le faltaba nada en su vida bohemia, porque en ella, simplemente se perdía... Ella era eso, una bohemia... Nocturna como ave... Libre más que el viento... Sonrisa bohemia, mirada bohemia, cara bohemia, espíritu bohemio, alma bohemia... Para ella el amor era bohemio, hasta el punto de que hoy, lo último que conserva en sus labios, es el beso bohemio de su más profundo amor. Se repetía a sí misma: Soy bohemia, ese es mi mayor tesoro, y por eso de nada me arrepiento, a nada temo y nada quiero, porque nada espero... Todo lo que necesito, ya lo soy o ya lo tengo...
Precisamente, por ser bohemia, al sacar el álbum del baúl, no podía creer que la que ella es hoy fuera ella ayer, y se dijo a sí misma: "Esa no soy yo, esa es otra bohemia"...

Comentarios

Joan Guerrero dijo…
Y la vida era bohemia...
DpR dijo…
Lo era Joan, realmente lo era...

Entradas populares