Escuchar a mi alma, dejarla que converse conmigo...

Como saben, ya terminé la universidad... Específicamente con mi Presentación de Tesis el 1ero. de agosto del año en curso... No pude graduarme en la megamagnánima graduación del sábado 8 de septiembre porque no hice los trámites a tiempo... Eso sinceramente me devastó... Me dejó profundamente dolida... Por más que sé y que estoy consciente de que el año que viene pasaré por la investidura debida, ese hecho me marcó de una forma, de una manera como nada lo había hecho en mucho tiempo... Es de esas cosas que te pasan en la vida, y que aunque te repites todas las frases de consuelo, de ánimo, de optimismo y sus sinónimos derivados que existen y que se puedan crear en el mundo, no hay nada que en verdad logre sanar tu herida, y que en mi caso, puedas ver que septiembre y marzo son simplemente el mismo mes...
Ese día, 8 de septiembre, cuando abrí los ojos, parecía un día normal, y me encontraba molesta, aunque no sabía por qué... Luego, a raíz de una larga caminata con mi madre, me di cuenta del por qué de mi molestia, del por qué de mi dolor... Recordé el evento que estaba teniendo lugar en ese preciso momento... Supongo que todas las cosas, por más que queramos jugar a ser fuertes, de alguna manera nos afectan, aún cuando no queramos... No soy dama de hierro, ni busco serlo... Además, fue un golpe duro, después de todo el esfuerzo y el empeño puestos en el último mes... Todo eso se entremezcló con la muerte de Juan y con los demás vericuetos que de una forma u otra aparecen en nuestro camino...
Sé que: Son cosas que pasan, que pasan por una razón y que obran para bien... Aún así me descubro a mí misma preguntándome por qué sucedió.
Comentarios
un abrazo!
Mirando el lado positivo del asunto, lo bueno es que ya terminaste la carrera y que tu capacidad para ejercerla no depende del titulo escrito y de la investidura, sino mas bien de lo que hay en ti y eso nadie te lo puede quitar aunque aún no te hayas graduado...
Felicidades de todos modos...