Historia de un Prínicipe Negro

Señores, he vuelto, y realmente he vuelto para quedarme... Necesitaba un poco de espacio, unos instantes, unos días para pensar... Para saber muchas cosas relacionadas conmigo y con el "vicio incansable de escribir", del que ya han hablado grandes de las letras... Bueno... Lo importante es que aquí estoy, para mí y para ustedes, otra vez.
Voy a hablarles del amor, de lo que representa... El amor es como el título de este Post, un príncipe negro... ¿Por qué lo digo? Lo hago por lo que he vivido a título personal en los últimos días... No hay cosa más hermosa, delicada y frágil que el amor, creo que no la hay... Y como a esta rosa, al amor hasta una mirada puede destruirlo fácilmente...
Creo que el análisis del amor lo hemos hecho mal en todo este tiempo... Hablamos y describimos al amor, pero lo que en realidad cuenta son aquellos que harán de la palabra amor, más que una palabra, los que harán de ella un verbo, una acción: los amantes... Ellos son el sujeto de la oración... De ellos dependerá el verbo... ¿Cómo lograr ser plenamente comprendido por el otro? ¿Cómo lograr que en verdad el otro se calce en nuestro zapato? Eso es difícil... Las relaciones no son fáciles... Requieren ser "regadas" constantemente, tal y como sucede con el príncipe negro... Pero, cómo sabemos si el príncipe negro, no aguanta más agua... Si ya llegó a su límite, si ya simplemente debe cortarse y debe cultivarse otro príncipe negro en el jardín... Lo cierto es que hay que saber cuando las situaciones se han forzado demasiado...
Comentarios
Felicidades por volver, ¡y para quedarte!