Las cosas que hay que decir...

No importa en el punto de nuestras vidas en el que nos encontremos, lo cierto es que en un determinado momento tendremos que ser sinceros con nosotros mismos... Tendremos que decirnos la verdad... Y sobre todo, tendremos que escucharnos... Decir no quiero esto, quiero esto... He cambiado esto, prefiero esto a esto, etc. Lo divertido del asunto, es que como somos seres cambiantes, ya que en nosotros "todo fluye y nada permanece", este tipo de experiencia lo viviremos varias veces en la vida... Es parte de ir aprendiendo a conocernos, de irnos reinventando, cosa que tenemos que ver desde un punto de vista evolutivo y no definitivo, por lo que expliqué anteriormente.
Hay quienes se rehusan a escuchar su voz interior... Ella se mantiene constantemente dialogando con nosotros, y a veces no le hacemos caso... La dejamos de lado o le tenemos miedo... Miedo a que si la escuchamos, y ponemos en práctica aquello que nos dicta, podamos ser víctimas del qué dirán, del que pensarán, del cómo nos tratarán, del ¿nos aceptarán?, en fin, por eso es que hacemos lo que no nos gusta, o estudiamos lo que no nos gusta, o seguimos con la persona equivocada...
Pero llegará el momento en que la sinceridad de nuestro interior, de no ser escuchada, nos aplastará, y no dejará lugar para arrepentirnos de no haberla escuchado... Todos, de una manera u otra, en algún momento, la hemos ignorado y hemos sido víctima de las consecuencias del no haberla escuchado... Lo bueno es que cada día, nuestras vidas son un lienzo en blanco, en el que si nos decidimos a pintar lo que nos dicta nuestra voz interior, es posible que vivamos con menos estrés, más desahogados y libres... Esto último porque la voz interior nos invita a decir la verdad, a decir lo que en realidad pensamos, en fin, a ser sinceros, a ser honestos con nosotros mismos y con los demás...
No estoy diciendo que nuestra sinceridad debe avasallar o lesionar a los otros, aunque en algunos casos, inevitablemente lo hará... Pero, creo que ante esto debo decir que nuestra voz interior es inconfundible... Diferenciarla de nuestra propia voz es muy fácil... Sólo quisiera aprender a escucharla siempre y ponerla en práctica para poder vivir mejor... O al menos vivir, de acuerdo a lo que esa palabra en realidad significa...
Imagen de: Google Images
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Un abrazo